Distractores

¿Que debo hacer Señor?

Recientemente leí una lectura donde Pablo le pregunta a Jesús esto, después de haber sido tirado del caballo ante la persecución de él hacia los cristianos, donde Jesús le cuestiona, Pablo, ¿por qué me persigues? Después de este evento surge la contestación ¿Que debo hacer Señor?

Esta pregunta me deja pensando, y con un sonido de eco en mi mente. A veces hay situaciones en nuestra vida que nos obligan a preguntar a un ser divino sobre nuestro actuar, y quisiéramos que ese ser se apareciera frente a nosotros y nos contestara una y mil preguntas que tenemos. Pero en la vida cotidiana, las cosas no son así. Dios tiene sus formas de comunicación, y el silencio es una de ellas. Difícilmente podemos escuchar una voz superior cuando estamos centrados en nosotros mismos, escuchando las mil palabras que emite nuestra mente. Bien dice Dan Milman en su libro de Guerrero Pacifico, “La mente es un órgano reflejo lleno de ideas aleatorias”.
Mientras no calmemos nuestra mente y nos veamos tal como somos, difícilmente podamos escuchar una voz superior. Además, vivimos en un mundo lleno de distractores, a veces hasta creo que es un complot bien organizado para que no se nos permita ver con claridad. Ruido, estrés, noticias deprimentes, redes sociales en exceso, un mal gobierno, mil voces hablando alrededor tratando de expresar o imponer su propia opinión, ruido, ruido, ruido y más ruido. ¿Y nuestra voz interna cuando habla? A veces el silencio no sólo es importante, es necesario. Convivimos con mucha gente a diario, y a veces se nos olvida convivir con la persona más importante, que es con sigo mismo. Tan es así, que olvidamos nuestros sueños, la razón de nuestro existir, lo importante que somos y lo que queremos lograr. Y entre tanta confusión, algo nos despierta de nuestro día a día, y entonces preguntamos, ¿Señor, que quieres que yo haga? La respuesta llegará, no me queda duda de ello. Decía Galileo Galilei, “No podemos enseñar nada a nadie. Sólo ayudarlo a que descubra la respuesta por sí mismo”.

Hoy te comparto, se puede vivir en el silencio, aún entre tanto ruido, regalate un momento. Silencio tan necesario, reparador y enriquecedor. Al final de cuentas, yo soy la única persona que va a vivir conmigo mismo toda mi vida. Así que, mejor empiezo a disfrutar de mi propia compañía.

2 comentarios sobre “Distractores

  1. En una ocasión me tocó ver la forma en la que Charlie Brown, inolvidable personaje del Sr. Schultz, se atrincheraba dentro de la casa de “Snoopy” y por más que sus compañeros de pandilla le insistían en que saliera, el solo atinaba a responder “quiero el silencio. No quiero escuchar todas las tonterías que me dice el mundo”.
    Es muy importante que dentro de todo nuestro acelerado ritmo de vida, aprendamos a buscar ese momento y disfrutar de nuestro silencio y nuestra soledad.
    Aprendí a hacerlo y quedé maravillado con lo que la vida y el Universo intentan comunicarnos día a día.
    He decidido dejar este comentario obedeciendo a cuatro principios básicos.
    1. El espacio para dejar comentarios en este blog está disponible.
    2. He escuchado a mi silencio y a mi soledad y me invitaron a hacerlo.
    3. Me apasiona escribir.
    4. Pero la más importante de todas es que Tengo el gusto de conocer a Ivonne en persona y presumo de tener una amistad sincera con ella.

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