Mujer, enigmática como la Luna

Atrayente por naturaleza, enigmática por su belleza.
Opacada por el sol en la mañana, y necesitada para iluminar la oscuridad.

¿Que sería de la noche sin la luna?, si apenas cuando nubes negras ocultan su esplendor, el espectador la busca con desesperación.

Cierto. El sol ilumina el día. Es símbolo de fuerza y energía. Pero jamás podrá ocupar el lugar de la luna. Ambos presentes en el día. Mientras una es descanso y sosiego, el otro es fuego intenso.
La luna tiene muchas facetas, es paz, luz, belleza e inteligencia. Arranca suspiros e inspira. El mismo sol puede enmarcarla, dando un espectáculo viviente en una tarde mágica.
El sol no necesita humillar a la luna para demostrar su poderío. Ni la luna necesita desgastarse tratando de quitarle luz al sol.
No es guerra de poderes, cada uno tiene su propio valor.

Luna, belleza indescriptible, donde el mismo mar quisiera alcanzarla, y solo se conforma con su reflejo.

La naturaleza siempre ha sido sabia. Y tenemos mucho que aprender de ella. Pues jamás se ha visto una lucha de poder de los dos grandes astros del planeta.
Ambos se respetan y complementan. El sol no le quita magnetismo a la luna, ni la luna le quita brillo al sol.
Luna presencia sutil de día, aumentando su brillo de noche. Sol, que oculta sus rayos al anochecer, permitiendo a la luna brillar en la oscuridad.

Mujer, magnetismo de luna, no te pierdas en tu reflejo. Valora tu esencia y tu grandeza. Comparte vida e ilumina. Tu presencia, fuerza que se valora en la oscuridad, sonrisa nocturna y esperanza para ver nacer un nuevo día.

Feliz día de la mujer.

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